Redwood City — Una alerta de tsunami en la costa. Un incendio forestal que cerró la autopista Interestatal 280. Aguas bravas e incendios forestales, dos emergencias muy diferentes con solo unas semanas de diferencia. Ambas transmiten el mismo mensaje: estar preparado no es una cuestión de si acaso sucederá, sino más bien de cuándo sucederá.
El martes, la Junta de Supervisores del Condado de San Mateo proclamó el mes de septiembre como el Mes Nacional de la Preparación, un recordatorio de que ahora es el momento de prepararse. Aquí, en el condado de San Mateo, eso puede significar terremotos que sacuden Daly City y East Palo Alto, incendios forestales que se propagan por las colinas o alertas de tsunami desde Pacifica hasta Pescadero.
“Cuando ocurren los desastres, son nuestros vecinos, nuestras familias y nuestros amigos quienes los sienten primero”, dijo Lisa Gauthier, supervisora del condado de San Mateo y presidente del Consejo de Servicios de Emergencia del condado. “La preparación no es complicada, se trata de cosas sencillas como hablar con sus hijos sobre un lugar de encuentro o asegurarte de tener una linterna que funcione. Esos pequeños pasos pueden marcar una gran diferencia cuando ocurre lo inesperado”.
Para ayudar a los residentes a dar ese primer paso, aquí hay cinco medidas sencillas recomendadas por el Manejo para Emergencias del condado de San Mateo.
Inicie una conversación: Siéntese con su familia, compañeros de piso o vecinos y pregunte de forma sencilla: ¿Cuál sería nuestro plan de acción si ocurriera algo esta noche? Elijan un lugar de encuentro. Decidan quién se encargará de comprobar que los demás están bien. Parece básico, pero conversaciones como estas pueden evitar que cunda el pánico.
Anótelo: no confíe en su teléfono móvil. Las baterías se gastan. Se va la luz. ¿Se sabe de memoria los números de teléfono de su familia y amigos cercanos? Probablemente no. Anótelos. Un trozo de papel con algunos números importantes guardado en la cartera puede ser muy valioso en caso de emergencia. Y antes de que se vaya la luz...
Revise sus suministros. Septiembre es un mes de transición, del verano al otoño, así que aprovecha este momento para revisar los elementos básicos de tu hogar. Agua. Alimentos no perecederos. Medicamentos. Linternas. Pilas. Un cargador de teléfono de repuesto. Piensa en abastecerte de suministros como si fuera una lista de la compra: no tienes que comprarlo todo hoy. Simplemente empieza y crea un kit que sea adecuado para ti y tu familia. El condado de San Mateo ofrece una guía útil para preparar un kit de emergencia. Otro buen recurso es Ready.gov.
Aprenda el lenguaje: una alerta, una vigilancia, una advertencia... Puede resultar muy confuso y frustrante intentar adivinar cuál es cuál a media noche, ya que cada uno tiene un significado específico. Una alerta significa que se debe actuar, una vigilancia indica que las condiciones son posibles y una advertencia significa que va a ocurrir o que está ocurriendo ahora mismo. Conocer la diferencia puede ayudarle a actuar con rapidez y de forma adecuada.
Suscríbase a las alertas locales: los sistemas nacionales, como las alertas de emergencia inalámbricas, le avisarán en su teléfono, pero los sistemas locales proporcionan la información más detallada. En el condado de San Mateo, eso significa suscribirse a SMC Alert, un servicio gratuito que envía mensajes de texto o correos electrónicos adaptados a su vecindario.
“Sabemos que las emergencias pueden resultar abrumadoras, pero no es necesario hacer todo a la misma vez”, afirma la Dra. Shruti Dhapodkar, directora de Gestión de Emergencias del condado de San Mateo. “Empiece con una acción esta semana, ya sea suscribirse a SMC Alert o anotar números de teléfono. Los pequeños pasos que dé ahora pueden marcar la diferencia más adelante y salvar vidas”.
Las autoridades del condado insisten en que la preparación consiste más en empezar a actuar que en preocuparse por hacerlo todo a la perfección. En el condado de San Mateo, los recientes incendios forestales y alertas de tsunami han demostrado lo rápido que un día normal puede convertirse en una emergencia.
La diferencia entre el caos y la calma es una conversación, y el plan que hayas elaborado antes de que la próxima alerta suene en tu teléfono (con un número, por supuesto, que tus amigos y familiares hayan dejado por escrito).